La manguera es el mejor amigo del jardinero, pero suelen sufrir el uso intensivo, y las pérdidas no tardan en aparecer. Esta es una breve guía para repararlas.

1. Conecta la manguera al grifo, y obstruye su otro orificio de salida. Abre el grifo, y de ese modo detectarás el sitio de la pérdida
2. Señala con un rotulador el sitio de la pérdida. Sacude la manguera para evitar depósitos de agua en su interior, y déjala secar
3. Compra en la ferretería un kit para reparación de mangueras a la medida de la tuya: consisten en un tramo de manguera y conectores. Este kit bien puede sustituirse con un tramo de la manguera original y una buena grapadora
4. Corta un tramo de la manguera que se extienda unos 3 centímetros a ambos lados del sitio de la pérdida. Si no tienes el kit de reparación, corta también un tramo. de unos seis centímetros
5. Sumerge en agua caliente los dos extremos donde vas a unir la manguera cortada. De esa manera será más fácil introducir el tramo del kit o el que cortaste.
6. Con el tramo de reparación dentro, desliza los extremos de la manguera original hasta unirlos por encima del tramo, y engrápalos. Y eso es todo.
Fuente | Ehow
Imagen | Rehau













