
Luego de las consideraciones estudiadas en nuestro post anterior, te invito ahora a detenernos en otros dos temas neurálgicos al momento de la construcción de esta estructura: los alambres y el polietileno.
En cuanto a los alambres, ten en cuenta que el uso de los mismos es fundamentalmente como tensores que buscan reforzar la estabilidad de la estructura por los costados y contrarrestar la fuerza del viento. Te recomiendo usar alambres galvanizados; éstos van en cada poste desde la parte alta del suelo y en ángulo. En éste (es decir el suelo) se entierran amarrados a piedras grandes o anclas de concreto y fierro, que puedes encontrar en los comercios y se usan también en otros segmentos de la construcción.
En referencia al polietileno, lo primero a mencionar es que si has usado pintura blanca acrílica en las superficies que estarán en contacto con éste, conviene esperar a que esté totalmente seca, antes de colocarlo.
Te recomiendo iniciar la fijación del polietileno en horas en que la temperatura ambiental sea adecuada para permitirle ablandarlo un poco y trabajar en un estado de buena flexibilidad. Tampoco con muchísimo calor es recomendable pues al bajar la temperatura y contraerse, éste podría romperse si estaba demasiado tenso por dilatación térmica.
Para estirar la lámina de los extremos, fíjala a la estructura y dale tensión; usa listones de 2 por 2 pulgadas aproximadamente y enróllale dándole dos vueltas completas como base para tomarlo con firmeza. En todo momento piensa cómo actuará el agua de lluvia respecto a ese enrollamiento que estás haciendo; no puede pasar que lo hagas al revés y el agua penetre en el mismo.
Por último fija el plástico a las cerchas con tablas de medida adecuada y con clavos de acuerdo a las indicaciones mencionadas en el post anterior.
Imagen: duquecasasmoviles.com













