
Antes de continuar, te invito a leer la primera parte de esta propuesta, donde compartíamos los primeros conceptos del tema y muy especialmente, fundamentamos la necesidad de comprender a fondo los alcances e implicancias del uso de insecticidas domésticos.
Continúo mencionando algunos principios activos de estos productos a la vez que exhorto a que leas las etiquetas con atención al comprarlos y especialmente al utilizarlos. Así pues, en segundo término y – admito que en una menor escala de perjuicio o incidencia maligna-, se encuentran la tetramina, la cipermetrina y la ciflutrina, que si bien no son tan tóxicos pueden causar irritación en las mucosas y dificultades en las vías respiratorias.
Lo cierto es que se hace necesario incluir en esta lista a otros dos compuestos menos riesgosos que podrían ser los siguientes en nuestra lista: la delmetrina y la aletrina. Ambas suelen utilizarse particularmente en los difusores eléctricos para mosquitos, tanto en tabletas como en aquellos que evaporan líquidos cada lapso de tiempos regulares.
Las menos riesgosas – vale señalarlo-, son la tetramina y el extracto de piretro, que se utilizan para la mayoria de los espirales, por cierto un sistema que ya no es tan utilizado por lo menos en el ámbito urbano, pero sí sigue siendo un clásico en el medio rural.
Imagen: expoinsectos.com













